Luego de escuchar unas cuantas palabras, él también firmó en la parte inferior. Los acuerdos no eran algo nuevo para él, pero resultó gratificante ver por escrito lo que se habían prometido espiritualmente hace unos minutos. Se dejó llevar por Hope hasta la orilla de la playa. Las cámaras comenzaron a disparar y Elijah sonrió, tal vez no en todas, pero su semblante era muy relajado, calmado. Adoraba cada minuto de lo que estaba ocurriendo. En algunas se limitó a ver a Hayley, a levantarla y besarla, pues eso no era sólo parte de la sesión, si no del amor que le tenía, y deseaba expresar en cada momento. Finalmente les indicaron que había sido todo, así que dirigieron al centro de la pista y el original colocó su mano en su cintura. — Hace muchísimos años, aunque no he olvidado los pasos de baile—coincidió el pelinegro. Era una balada muy vieja, no tanto como él, pero le gustaba. Adornaba el sitio con bastante estilo. Todos aplaudieron, y al final, se unieron a ellos. Rebekah también lo hizo, se encontraba a un costado de ellos, con una gran sonrisilla en los labios.
Klaus había sonreído de lado al recibir la invitación de parte de Hope. Así que Elijah y Hayley se casaban. Vaya. Aceptó de inmediato y prometió presentarse, pues este sería el inicio de todo lo que siempre había deseado: venganza. Creían ser felices a costa de su propia soledad, y tal vez había llegado el momento de desmentirlo. Se mantuvo alejado de los presentes hasta Hope estuvo sola. — Hope—exclamó, a modo de saludo—. Es un lindo vestido, ¿cortesía de tu… tía?—Preguntó, Rebekah también pagaría.
Hayley tenía su mirada fija en la suya sin apártala, disfrutando en todo momento de su compañía y había olvidado todos los problemas que abarcaban a uno. Se dejaba guiar por este y no había podido evitar soltar una risa al escucharlo —Eso puedo notarlo— Le aseguro la castaña al momento que seguía con su marido bailando pero se volteó levemente para mirar a Rebekah que estaba muy animada a lo que le alegraba. Cuando la canción se habían escuchado aplausos a lo que había sonreído por ello, había soltado a Elijah para que bailará con su hermana mientras ella era sacada por un amigo de ellos, habían conseguido pocos pero la mayoría se debían por la relación que tenían con Hope que habían intentando hacer sus vidas lo más normales posibles. Había mirado de reojo buscando a Hope pero la vio bailando con un hombre que estaba de espaldas a lo que reía levemente pero solo regresó a bailar sin tener problema alguno con el suceso en realidad, la fiesta había dado comienzo y disfrutaba de algo como hace mucho no lo hacía.
Hope había visto a Rebekah levantarse y había sonreído por ello viendo a sus padres bailar pero el escuchar a su ‘amigo’ había volteado sonriendo de oreja a oreja. —Lograste llegar, Charlie. Me alegro mucho que pudieras, te estás perdiendo su primer baile juntos— Le comentó con una sonrisa de saludo para asentir con la cabeza al momento que había escuchado lo de su vestido. —Sí, mi Tita Bekah me lo eligió, tiene muy buen gusto. También eligió el hermoso vestido de mamá. Tenía tanto o tal vez nunca la había visto tan feliz como lo está en este momento— Decía mirando a los dos pero se había levantado para llevar a Klaus con ella. —¡Debemos bailar, Charlie!— Decía la niña emocionada, queriendo unirse con los demás y se había puesto a bailar con 'Charlie’ del modo que había podido pero divertida, quería al siguiente cambio de pareja bailar con su padre. —A mi padre le enseñé a bailar cosas modernas para la fiesta, espera a que lo veas cuando pongan canciones de los setentas, ochentas, noventas y más de las actuales—reía levemente al imaginarlo, aunque muchas veces lo había visto.