Elijah limpió su rostro con el pañuelo de su traje y luego volvió a guardarlo. La tardanza de Niklaus en levantarse le alteró, sabía que su hermano no necesitaba más que unos minutos para recuperarse y volver a pelear, pero esperaba por algo, por alguien. Su vista se fijo en la figura pequeña que acaba de aparecer. La precaución apareció en sus facciones al momento, ya que las palabras de Klaus se habían impregnado en todos los sentidos, sobre todo en los de Hope. — Niklaus, por favor, piensa en tus palabras—pidió con severidad. Pensó en acercarse para continuar la batalla, pero no era una buena idea frente a los ojos de la pequeña.
Klaus fingió sentirse malherido, pese a que la herida se cerraba, podía sentirlo. Hope llegó en el momento adecuado. — No deberías preocuparte, Hope, con gusto te diré todo lo que ellos—señaló a sus hermanos y a Hayley— te han ocultado. —Expresó, levantándose con “dificultad”. Se colocó al lado de su hija y sonrió torcidamente, dirigiéndose a ella—. Has creído que soy sólo un amigo, tu amigo Charlie, pero no lo soy. Lo siento, Hope, pero de otra forma ellos jamás me hubiesen dejado acercarme—se justificó, sabiendo que ante todo debía revelar lo que él había hecho, para después soltar lo verdaderamente malo, de lo cual él no era culpable en absoluto—. Estas personas me alejaron de ti por años, me culparon de egoísmo, pero eso sólo relevó su verdadero ser—comenzó—. Mi nombre no es Charlie, Hope. Mi nombre es Klaus, Niklaus para ser más preciso—confesó—. ¿Alguna vez te han contado acerca de mí?— Inquirió para comenzar, aunque sabía que la respuesta sería negativa, pues siempre habían deseado alejarse de él, por eso Klaus los había mantenido por tanto tiempo cercanos a él, aunque fuese obligándolos.
No sabía cómo reaccionar pero se sentía muy mal de la mirada que Hope le daba y como le había hablado, no encontraba palabras que decir para lo que había hecho porque no podía darle una razón. Se quiso acercar pero no lo hizo tras tener el rechazo de su hija y ni siquiera sabía la mayor parte. Podía sentir como sus ojos se cristalizaban pero no quería llorar, no podía ser que todo el tiempo que estuvo protegiéndola llegará Klaus en un momento para arruinar todo. —Klaus, basta…— Volvió a pedir, aunque parecía que ni siquiera le importará. Al final se atrevió a dar un paso al frente, si Hope se iba a enterar de todo quería que fuera por ella y por Elijah, no por Klaus. —¡Suficiente! — gritó a Klaus al escuchar lo que decía y se colocó frente suyo, no soportaba lo distante que Hope estaba pero se arrodilló a su lado aunque se sentía ignorada.
Hope estaba confundida y molesta, sus padres estaban muy a la defensiva por lo que sabía que de algo le ocultaban. La niña arqueó una ceja al escuchar que no era su amigo y retrocedió un paso. —¿De qué hablas? — no entendía, solo sacudió la cabeza pero mordió su labio inferior —¿Alejarme? ¿Por qué me alejarían de ti? ¿Quién eres? — Preguntó pero lo único que había escuchado era su nombre se quedo pensativa pero volteó a ver a su padre porque lo había mencionado alguna vez aquel nombre pero regresó su vista. —Sí, mi tío. El hermano de Elijah— Pero no entendía que tenía que ver ello aunque siempre había dudado que su rostro se le hacía conocido, que lo había visto en sus sueños como lo había hecho con Elijah y Rebekah pero suponía que conocía a su padre él y quería preguntarle, como le había preguntado a Rebekah pero recordó como su madre las había interrumpido y el gritó de Hayley provocó que volteará bruscamente hasta tenerla frente suyo. —No, quiero saber la verdad… Por favor— le pidió a Klaus, ignorando que Hayley estaba ahí.