bigoriginal
new beginning.

—Oh, muy buena idea—musitó el híbrido como si no lo hubiese pensado antes, aunque en cierta forma era así. no pensaba comunicarse con Hayley o Elijah, sin embargo sabía que Hope no iba a ceder, y estaba bien por un lado que ellos viesen lo que habían perdido para siempre—. ¿Te parece si lo hacemos al final del recorrido?—Propuso el hombre con una sonrisa atiborrada de confianza—. Bueno, la cantidad a veces no tiene que ver con el tamaño—explicó, después de todo siempre había sido así, y ahora que Hope estaba con él, debía acostumbrarse, no pensaba darle nada pequeño a su hija. La bruja comprendió que no debía hablar de más, o el temperamento de Klaus saldría a relucir—. Lo único que tienes que hacer es mantenernos ocultos—dijo en un susurro, antes de seguir a la pequeña dentro de la casa. Era magna, limpia y con un estilo renacentista, muy parecida a lo que Elijah podría haber elegido… Bueno, su gusto no era tan malo según Klaus. Subieron hasta si habitación, y como la pequeña había mencionado, la pintura parecía ser el tema principal, sin olvidar más juguetes de los que cabían—. Tan sólo unas semanas—respondió, recordando la pregunta realizada—. ¿Cómo lo ves? ¿Te gusta?—Se interesó en saber, pues siempre podía mejorar.

La llegada a Nueva Orleans se había sentido diferente, era el mismo sitio, pero siempre cambiaba un poco. Elijah atisbó el barrio con calma, sabía que todo se debía llevar con rapidez, pero también se debían tener ciertos cuidados. La diferencia latente era que los vampiros no querrían ayudarles a derrocar a Klaus por una razón muy simple: Klaus ya no estaba. ¿Por qué luchar contra alguien que se había ido?—Está bien—se limitó a decir, en cuanto Hayley pronunció las palabras, así que partió en busca Marcellus, quien debía de gobernar el barrio, pero antes de ello, merodeó por el lugar, tanteando el terreno.

Diego se acercó a Hayley pero no mencionó nada. No solía dar su opinión, y tampoco recordaba cómo es que su lealtad se había pasado de Marcel a Elijah, pero así era.—Mejor te quedas aquí—le dijo a la morena, a unos cuantos metros del sitio en donde se encontraba el alfa—. En serio, quédate aquí—insistió, no se hablaban, pero la conocía bien. Diego se internó en los árboles frondosos y en cuanto encontró al alfa, le mencionó la presencia de Hayley Marshall. En cuanto pronunció su nombre su aspecto cambio, pero concretó el encuentro.

—Hayley…—Pronunció el alfa al verla.

sweet-hayley

Sonrió al escucharlo y sobre todo el que pensará que fuera una buena idea. —¡De acuerdo! — asintió la niña animada ante aquella situación, podría esperar a que el recorrido terminará para avisarle a sus padres pero no sabía que es lo que les diría, pero sobre todo solo para avisar que estaba bien aunque estuvieran enojada con ella por irse. —Se me hace muy grande el lugar para poca gente— Se encogió de hombros para no mostrarle ya más importancia al tema pero no dejando su mirada en la otra chica sin entender que le había susurrado pero frunció el ceño, no le gustaba que le ocultaran cosas. Subió detrás suyo casi a su lado para no perderse hasta que llegaron a la habitación, la que había tenido con su madre era pequeña y le gustaba, la de Elijah fue más amplía y le agradaba más pero esta lo era aún más. Camino por el cuarto viendo los juguetes en todo el lugar y algunos cuadros, Elijah le había enseñado mucho sobre eso pero se detuvo al ver uno en específico de una ciudad con una luna llena que le llamo la atención, sonrió levemente y se aventó en una pila de peluches que había soltando una carcajada tras sentir cosquillas, cerró sus ojos por un momento pero los volvió abrir escuchando su pregunta. —¡Sí! ¡Me encanta— Se sentó sobre los peluches y viendo al hombre.

Hayley camino detrás de Diego, dejó que le guiará todo el camino por el pantano. El recordar estar ahí, le hacía recordar a Eve y no estaba enterada sobre su muerte. Se preguntó sí podría ayudarles como le había ayudado cuando salieron pero tendría primero que buscar aquel líder de las manadas pero se detuvo al escuchar sus palabras lo que provocó que Hayley tuviera más inquietud en saber de qué hablaba o le ocultaba. Caminó detrás suyo sin hacerle caso a su advertencia pero se quedó a su lado, supuso que debía de ser eso pero parpadeo varias veces sorprendida de que supiera quien era ella pero se acercó, dejando a Diego atrás. —Debo suponer que tú eres el alfa…— Contestó la castaña, pero había asentido con la cabeza para confirmar que era ella. —Sé que no saben mucho de mí o mucho menos, pero sé que han vivido todo su tiempo en el pantano, con miedo. Quisiera poder ayudar, quiero hacer un trato— Buscaría el modo de ayudarles o le que le pidieran, lo que fuera por encontrar gente que le ayudará a encontrar a su hija y si era necesario luchar.

Desde que Klaus se había ido había logrado una estabilidad con los vampiros y las brujas, Marcel tenía un trato con ella por lo que ni las brujas se metían con los vampiros ni viceversa pero eso no quería decir o evitar que los vampiros fueran quienes tuvieran el control total de la ciudad y gracias a Davina todos tenían sus anillos, por lo que no había problema de quienes salieran. Marcel caminaba por las calles cuando le informaron sobre la llegada inesperada de un original, el único que pensaba es que se trataba de Klaus pero ahora tenían mucho poder para no dejar que le quitará la ciudad una vez más. Se detuvo al ver un hombre de traje frente a él. —Elijah, ¿Qué debo la visita en mi ciudad? — Aclarando que era de él, no le pertenecía más a los originales.

Davina había tomado el aquelarre como su líder de todas las brujas y había sido por petición de ellas, ella no había tenido interés de volver a regresar pero habían estado cayendo. Sobre todo al haber sido una chica de la cosecha. Se encontraba en la iglesia realizando un hechizo de fortificación, Marcel le había avisado sobre la llegada de los originales y su odio hacía Klaus no había desaparecido, seguía buscando un modo de poder acabar con él.