bigoriginal
Until the last left standing.

Jackson se despidió de Hayley en cuanto llegaron al límite del bosque.—Te lo prometo—respondió. No conocía a Hope, y tampoco sabía nada acerca de la bruja, pero más allá de protegerla porque había sido una promesa, juró hacerlo porque era algo que había dicho que haría, incluso antes de que Andrea Labonair naciera.  Comenzó a caminar, mientras sentía como los huesos y las costillas golpeadas se regeneraban. Se limpió la sangre de la boca y continuó andando, hasta que la cabaña mencionada se hizo visible. Cuando llegó a su lado, Jackson seguía lastimado, pero ya no estaba tan mal como antes. Escuchó a la bruja, ladeó los hombros, pues Klaus se había encargado de él y Elijah de Klaus, pero aún no se terminaba la batalla. No podía responder a su pregunta. —Mi nombre es Jackson, y tú debes ser Hope—musitó, pasando a la misma, antes de dejarse caer sobre una silla—. Volverán pronto, se protegen el uno al otro—musitó.

Elijah observó a Diego en el piso, el hombre que había estado a su lado por todos estos años y sin ninguna compulsión. No estaba más, y no tenía caso lamentarse por ello, pero sin duda alguna merecía que el original le prestará sólo unos segundos de su atención. Volvió la vista a Klaus tan sólo para sentir el golpe en su nariz. Antes de hacer nada, observó en cámara lenta el arribo de Hayley hacia Klaus. Elijah se levantó con rapidez, pero fue obligado a arrodillarse cuando sintió la magia sobre él. Un grupo de brujas se habían acercado a él para mantenerlo a raya. Volvía a sentir la sangre brotar desde su interior, aunque se forma más lenta, más agonizante. Poco a poco, fue llegando a su boca hasta salir. 
Sus manos se tiñeron de rojo por el corazón del sirviente de Elijah. Observó como su hermano lo veía, tenía la mala costumbre de querer proteger a los suyos. Bien, esta sería una buena lección. Golpeó a Elijah en el rostro, justo en el momento en que sentía que que una fuerza lo derribaba, al levantar la vista se encontró con Hayley. La mujer que le había arrebatado a su hija por más de diez años. Sabía que el tirano siempre sería él, algo que le recalcó mientras los golpes que le daba la causaban más dolor del que debería. Podría quitársela de encima fácilmente, peor cuando lo intentó, no fue así.La sangre comenzó a brotarle de la nariz y de los labios, y sus huesos también fueron testigo de los golpes enfurecidos. El peso de la mujer era demasiado, así que la furia calmada en su interior se fue alterando, hasta que sus ojos se colorearon de dorado y sus dientes se acrecentaron. Dejó que la criatura que vivía en su interior se fuese despertando hasta aparecer. Las venas de su rostro se dilataron y se la quitó de encima. — Los dos podemos golpear—exclamó, acercándose hacia ella, al lanzarla a un metro de distancia. Ladeó la cabeza, observándola, antes de que pudiera levantarse, Klaus soltó un golpe directo en su rostro, la tomó por el cuello, levantándola de esa manera—. No vas a separarme de mi hija, no otra vez—espetó, mientras se mordía la muñeca y obligaba a la mujer a beber a la fuerza. Tal vez no lo notaría al momento, pero el veneno comenzaría a actuar, hasta matarla. La dejó caer al piso y se limpió la sangre—.Alto, tal vez necesite una mano—ordenó a las brujas que detenían a su hermano, mientras una risa maligna se apoderaba de sus labios. 
El original seguía consciente, pero la sangre ya formaba parte de su vestuario. Las brujas quitaron la fuerza mágica y él se tomó sólo unos segundos para reaccionar. Levantó la vista y observó la horrible escena a un par de metros. Antes de que la cabeza de Hayley tocará el piso, lo detuvo. —¿Qué hizo?—Preguntó, dándose cuenta que le costaba respirar. No parecía ser algo que la genética lobuna pudiese solucionar—. Te sacaré de aquí—anunció, levantándola del piso entre sus brazos. Indicó a los lobos que aún se mantenían de pie que distrajeran a Niklaus. No dudaría demasiado, pero al menos podría llevarla a un lugar seguro. 
sweet-hayley

Sus golpes no cesaron, continuaron en cada acción desquitando aquella furia que traía en el híbrido porque no podía permitir que continuaran sufriendo. Hayley quiso tomar la daga pero al momento que lo había intentado provocó que tuviera un descuido y Klaus se logrará levantar. Sus miradas se encontraron podía ver la furia en la suya pero también se encontraba en la de ella. Su respiración estaba muy agitada y su corazón latía de una manera desesperada de lo agitada que había estado pero no había tenido la oportunidad, Klaus era muy astuto y si descubría que tenían esa daga perderían su última oportunidad que tenían contra él. Sintió el golpe del híbrido en su rostro cuando se había levantado pero su cuerpo fue levantado cuando la tomó del cuello. Sus manos se fueron hacía la muñeca de este intentando zafarse. — Solo imagina lo que pensaría Hope de su padre si se entera que mataste a su madre— Intentó decir, respirando difícilmente sintiendo como la obligaba a beber de su sangre que lucho por no lograrlo. Al sentir la sangre en ella sintió como todo el linaje y la magia que tenía con las brujas se perdía, su cuerpo se debilito y sintió como su cuerpo caía pero vio a Elijah ahí. No tenía ni siquiera fuerzas para levantarse por lo que agradeció que Elijah la tomará en sus brazos.

La castaña luchaba por no quedarse dormida pero el dolor de su cuerpo comenzaba a surgir, no entendía que era lo que había pasado pero sabía que nada de eso estaba bien.— E-Elijah, ¿A dónde vamos?— preguntó en un susurró solo sintiendo el movimiento pero fue hasta que escuchó la voz de Davina que comprendió que estaban en la cabaña pero Hayley negó con la cabeza sintiendo como su cuerpo quedaba recostado en una cama y miro alrededor la pequeña habitación pero su vista se quedó fija en la de Elijah. — M-Me siento muy débil para continuar— Sentía que estaba muriendo, lo sabía pero no quería que eso evitará su plan que tenía. — S-Saca a Hope de aquí— Le pidió al Original pero sus ojos se cerraron por un momento, cuando los abrió no vio a Elijah ahí.

La niña veía al hombre que estaba ahí, asintiendo con la cabeza a su pregunta pero se sentía inquieta porque no estaban ahí y solo esperaba que dijeran algo más. Escuchó charlas entre ellos pero no que había dicho algo pero al final volteó cuando Jackson le habló y tomó su mano cuando se la ofreció, caminando con él al otro lado de la cabaña. Nunca imagino que era para que no viera a sus padres entrar. — ¿Y por qué no te conocía? ¿Quién eres? ¿Eres amigo de papá o de mamá?— Preguntaba la niña curiosa, intentando distraer su mente pero volteó hacía Elijah cuando lo escuchó, había estado esperándolo pero ahí estaba. — ¡Papi!— se acercó corriendo hacía Elijah para que la cargará, fue hasta que estuvo en brazos de Elijah que no veía a su madre — ¿Y mamá?— pero escuchó lo que decía y asintiendo con la cabeza. — ¿Qué hago?— Sin entender bien que le pedía.

Davina intentaba concentrarse para tener el contacto con las demás brujas pero de un modo a otro no entendió fue que se perdió la conexión que todo, algo estaba muy mal. — Algo no está bien, perdí todo el contacto. No siento a nadie más— Le dijo a Jackson sin dejar que Hope entendiera, las cosa era que debían de irse de ahí. Cuando estuvo por darle la instrucción de que se fuera vio a Elijah que venía a lo lejos, le indició que se llevará a Hope de ahí e invito a Elijah a pasar. — ¿Qué paso?— Su mano tocó a la castaña, escuchando el relato pero entendió el mensaje sabiendo que no podía hacer nada. — La enveneno— Fue lo único que le dijo cuándo había vuelto a bajar después de dejar a Hayley.