bigoriginal
Like old times

Asintió, y se separó, no sin antes besar sus labios por última vez. Dejó que se levantara antes y luego imitó su acción. Pero antes de asearse, bajó a la parte de atrás de la casa, a uno de los sótanos y extrajo un poco de la sangre que había depositado para Hayley. Dejaba un vaso cada mañana para aliviar esa sed intensa. Elijah podía soportarlo, así que adoptó esa tarea sin ningún problema. Luego de terminar, volvió a refrigerarla. Volvió a la habitación y la dejó sobre la mesa. Su vestuario pulcro pronto apareció en su cuerpo. Se unió a las personas en la sala, saludando a Hope con una sonrisa y luego asintió a su hermana. —¿Todo bien, Rebekah? —Preguntó el mayor, colocándose a su lado, para preparar un desayuno más correcto para su esposa. “Ahora voy, cariño”, le susurró la rubia a Hope, deslidándose de su mano parra hablar con Elijah. Las facciones de Rebekah no mostraron preocupación, pero se notaba distinta—. ¿Descubriste algo? —Aventuró el original y su hermana ladeó la cabeza. Esperaba a que Hayley se uniera a ellos, pero decidió comenzar.

No lo sé, Elijah —comenzó, mordiendo su labio inferior. Lo liberó hasta después de unos segundos—. Sigo recordando una y otra vez sobre esa imagen, esa voz —continuó, observando a Hayley entrando a la habitación—. ¿Es una locura, no? Pero, ¿qué no lo es en un mundo de vampiros e híbridos? —Soltó. Elijah sabía a que se refería, Rebekah seguía pensando en su madre, en que era quien se había despedido aquel día de la batalla. El mayor también pensaba que no tenía lógica, pero en un mundo así, tal vez no podrían estar tan equivocados.

La presencia se deslizó por la habitación con delicadeza. Tan ágil que no se escuchaban sus pisadas. Había esperado por días para lograr atravesar esas puertas. La sonrisa de la chica era amigable, su rostro inocente, nadie creería que detrás de esa persona, vivía una gran bruja. Observó a la pequeña peinarse el cabello y se anunció hasta después de unos segundos. —Hola, Hope —saludó con tranquilidad, sonriéndole para emitir confianza. 

sweet-hayley

Tan solo bebió aquella sangre tranquila antes de levantarse para salir de la habitación, se encontró con Hope en las escaleras pero tan solo sonrió leve y bajó las escaleras para encontrarse a Elijah y a Rebekah hablando, no habló pero tan solo se incorporó recargando su cuerpo contra la pared —¿Pero no había caído el otro lado? — Eso era lo que se había enterado la última vez aunque no era una buena señal aquello. Si Rebekah insistía en ello debía de ser algo que no estuviera seguro pero se terminó sentando en el sofá donde había estado Hope antes. —Si Esther esta viva, ¿Por qué justo ahora? ¿Qué es lo que quiere? — Su vista se levantó hacía Elijah y Rebekah, era claro que sabían más de su madre de lo que ella lo hacía pero la habían enterrado en Nuevo Orleans y estaban lo más lejos de ahí. Se movió un poco al ver algo detrás del cojín y sacó la basura que Hope había dejado negando con la cabeza para solo dejarlo sobre la mesilla cuando volviera a bajar. Había escuchado la historia de Rebekah una y otra vez pero no había pasado nada y tan solo quería pensar en que lograrían estabilizarse y quedar bien, tranquilos.

Estaba casi lista, tan solo se miraba en el espejo cepillando su cabello y se había puesto un vestido que su tía Rebekah le había regalado pero le sorprendía que aún no hubiera subido hasta que escuchó que la puerta se abría y volteó muy leve para fijar su vista en aquella chica. —Hola— sonrió muy leve, cuando estuvo por preguntarle quien era sintió una conexión o algo, no tardó en darse cuenta de quien se trataba pero no entendía porque estaba en otro cuerpo. —¿Abuela? — preguntó dudosa por si había equivocado pero una leve sonrisa se formó en su rostro después de todo cada vez conocía mucho más a sus familiares. Recordó la tarea que le había dejado en sus sueños pero no lo había hecho, tan solo espero su respuesta pero muchas preguntas surgieron. —¡Me alegra mucho que estés aquí! — Su tonó era mucho de emoción, tan solo no podía evitar expresarlo per se quedó callada para dejarla hablar.