El día en los exteriores también parecía distinto para el original. Las nubes cedían ante el sol intenso, pero aquello no le molestaba en absoluto. El clima parecía formar parte del paisaje familiar que los tres se estaban creando. Asintió ante la petición de Hope y la dejó ir hasta el juego. Se quedó con Hayley, admirando la sana diversión que su hija parecía tener. El olor a sangre llegó pronto a sus sentidos, aunque muy débil para un vampiro tan experimentado. Sabiendo bien que su esposa no lora, entrelazó sus manos para apoyarle a quedarse. No siempre podría estar con ella, claro estaba, pero ahora así, así que sería su soporte si así lo quería.
Pronto su atención se fijó en algo muy extraño. El juego mecánico en donde viajaba Hope comenzó a moverse de forma descontrolada, perdiendo cualquier sentido de lentitud en el trayecto. Ambas padres se levantaron para llegar hasta ahí, si era necesario, podían destruirlo. Pero la ambientación comenzó a cambiar de forma drástica. Hayley salió volando, y aunque elijah deseaba ayudarla, ambos sabían que lo mejor era ir por Hope. Se acercó a ella, pero sus pasos se vieron impedidos. La sangre en su interior comenzó a arder, subiendo por su traquea hasta su garganta, borbotando por sus labios de manera peligrosa. Elijah no podía levantarse era imposible.
Esther se mantuvo a la distancia en ese cuerpo menudo. Observando la diversión que su nieta disfrutaba. Los padres de ella parecían aprovechar la paz que eso les traía, pero no duraría mucho. Provocó que una de las personas se cayera y sangrará, pero eso no fue suficiente para que la neófita perdiera el control. Había que ayudar más a Hope. Alteró su magia, le ayudó a hacer un frenesí con aquel juego de tren; y todo lo demás, fue provocado por la pequeña. Arqueó los labios cuando vio a Elijah sufriendo y sangrando, esto es lo que deseaba… Y en cierta forma, no. —Hope —se apareció a su lado, tomándola por el hombro con suavidad—. Yo puedo ayudarte a detenerlo —susurró, acercándose a su oído—. Toma mi mano —indicó, irguiéndose—. Te enseñaré cómo controlar tu magia, pero debes ir conmigo… O terminarás dañando a quien más amas —relató, y en dos momentos, Elijah dejó de sufrir, aunque cayó inconsciente—. Dime, Hope. ¿Estás dispuesta a hacer ese sacrificio con tal de no dañarlos? —Sonrió un poco, de forma serena. Debía llevársela, ahora.
La niña no supo como había pasado o que es lo que había ocurrido pero retrocedió asustada y lo único que vio fue a su abuela ahí, ¿Qué había hecho? No tenía idea pero sabía que era muy malo, vio a su padre en el suelo cubierto de su propia sangre y a lo lejos a su madre. —No… no se que paso — Lágrimas redundaron sus mejillas, la cuál la consumí aunque tan solo al escucharla tomó su mano creía que podía ayudarle y más temía la reacción que tendrían sus padres sobre lo que había hecho. Escuchó lo que Esther le decía sin entender a que se refería del todo, ¿Eso lo había hecho con magia? —¿Ellos estarán bien? — Pero asintió con la cabeza ante sus palabras, tan solo asustada por lo que había pasado se fue con ella, lo que menos quería era volverlos a dañar.
Tan solo sintió el gran golpe pero cuando intentó levantarse su cuello crujió provocando que se rompiera y quedará inconsciente. Después de un par de horas se despertó, el lugar ya comenzaba a oscurecer y tan solo intentaba recordar que había pasado. Quedó recostada boca arriba pero se terminó levantando para tan solo ver el tren aún descarrilado. —¡Hope! — Pensó y se acercó pero sin encontrar rastro de ella por lo que se comenzó a desesperar pero pensó que tal vez Elijah se la había llevado, tan solo caminó un poco para encontrarse con un hombre que estaba despertando. —Elijah, ¡Elijah — Se acercó y tan solo se arrodillo en el piso al verlo lleno de sangre. —¿Estás bien? ¿Qué sucedió? ¿Dónde esta Hope? — Intentó concentrarse, escuchar algún ruido pero no había, parecía que habían cerrado el lugar. Tan solo intentó recordar que cuando se había acercado a Hope había salido volando pero nada más, se acercó al tren intento buscar un rastro pero no había nada, tan solo sentía su olor muy leve pero no era fresco, se había ido desde hace tiempo. Tan solo tomó su celular para marcarle a Rebekah esperaba que estuviera en casa, que tan solo por algún motivo hubiera regresado asustada. —Iré a buscarla por el parque — Informó a Elijah tras recibir una respuesta negativa de Elijah. Recorrió todo el lugar dos veces, inclusive había caído la luz pero no había rastro de ella, alguien se la había llevado, no podían haber alejado a su hija, no de nuevo. Se reunió con Elijah en el estacionamiento esperando tuviera mejores noticias. —No hay rastro de ella, en ningún lado —.