bigoriginal
Like old times

Elijah fue a parar a la pared, pero eso no bastó que volviera a levantarse; esta vez, sin devolver el daño. Necesitaba sacarlo de su interior, pero Rebekah tenía razón: su prioridad era Hope, y siempre lo sería.—Por supuesto que ayudaremos —replicó a Niklaus con los labios apretados. Sabía que era su hija, y él sólo su tío, pero todo el tiempo que habían compartido se había traducido a una relación especial, diferente. Nadie podría comprenderla, y quizá tampoco lo que Hope sentía por él, y lo que Elijah sentía por Hope—. Estás vinculada a ella —musitó el original. Las líneas de sangre habían sido empezadas por ellos, y ahora Hayley había tomado esa naturaleza debido a su hija. Elijah meditó las últimas palabras, y por unos segundos, compartió una mirada cómplice. Totalmente pacífica. Esther era una bruja extraordinaria, la mujer poderosa que les había otorgado la inmortalidad, pero si había vuelto apoderándose del cuerpo de aquella chiquilla, lo único que quedaba era matarla. Una vez que esa idea cruzó por ambas cabezas, dejaron de verse—. Es posible, pero morirá por tocar a Hope —decretó el mayor. Sabía que Klaus no lo dudaría, tampoco Hayley; pero cuando una vida importante para él estaba en riesgo, mancharse las manos se volvía algo necesario.


Rebekah y Klaus partieron hacia Nueva Orleans, mientras el matrimonio se apropiaba del territorio, buscando todas las pruebas y elementos necesarios para encontrar a Hope. Pese a que el silencio se había apoderado de gran parte de su vida (y el vacío, claro estaba), la situación no se volvió hostil. Esta vez, la unión debía ser suficiente para llegar a su destino. 

Sin embargo, el tiempo pasó rápido. La vida, como no la conocían, se fue desvaneciendo. Los días se hicieron largos hasta convertirse en semanas. Niklaus no llamaba, pero Rebekah les mantenía al tanto. Davina se había negado, sabía que la muerte de Marcellus en manos de Elijah provocaría consecuencias; pero el mayor no pensaba tolerar ninguna traición. 

Los meses arribaron, dejando que el frío se apoderara de los países bajos. Los ciudadanos se tapaban en exceso y dejaban salir toses irregulares desde su garganta. Ni Hayley ni Elijah lo sentían. Lo único que podía apoderarse de ellos era el recuerdo de Hope. La híbrida sentía su magia, el vínculo parecía haberse vuelto más fuerte. Cuando el alma del original se rendía, sus hermanos y Davina arribaron al lugar. Pese hostil y fría, la bruja parecía querer ayudarles. Efectivamente, la chica que se había llevado a Hope pertenecía a la cosecha. Claire tardó unos días más en poder localizarla, utilizando la sangre de los cuatro parientes para lograr hallarla. Cuando el camino de globulos rojos llevó a una casa abandonada en el continente, los originales decidieron ir. Nadie se quedaría atrás, ni siquiera la bruja. De cualquier forma, Elijah planeaba matar a Cassie, o a Esther, si es que en verdad era su madre.

“—Aquí es—anunció la vocesilla de Davina Claire.”

Todos los originales y Hayley voltearan a verse. No había momento de trabas, era el momento de recuperar la esperanza de cada uno. 

sweet-hayley

Cada día que pasaba era más doloso para la híbrida que se reflejaba en su mirada sin tener un solo rastro de su hija pero lo que más deseaba además de poder encontrarla es que estuviera bien, cuando estuvo con Klaus en el fondo sabía que jamás le haría daño pero con esa bruja no podían asegurar nada y cada vez tenían el rastro menos fresco. La desesperación abordaba a la híbrida pero no perdía la esperanza que volvería a encontrarla porque no descansaría hasta encontrarla, lo único que podían saber era que seguía viva porque seguía sintiéndola pero no ayudaba para nada más ese vínculo que abarcaban. No sabían por donde más buscar o comenzar, toda la ayuda que habían tenido no había servido para nada pero fue hasta el regresó de los demás que Davina Claire se había decidido ayudarles, ¿Por qué hasta ahora? Hayley estaba furiosa pero se había logrado contener cuando mencionó que podría localizar a la bruja. Siguieron el rastro hasta una casa abandonada, Hayley sintió como un escalofrió recorría su cuerpo al pensar que su hija estaría ahí  sola por lo que ni siquiera dudo en intentar entrar al lugar pero cuando se intentaron acercar no todos habían podido pasar. La barrera se había presentado para todos excepto para Hayley y Elijah, se voltearon a ver que sabían que se trataba de una trampa pero tenían un segundo plan que Davina se encargaría de ello. Volteó a verla asintiendo con la cabeza, solo esperaría la señal de Hayley para realizar el hechizo, se adelantarían en lo que intentaba Davina romper esa barrera. Hayley sabía que Hope estaba ahí, podría sentirla. —Vamos— Fueron sus últimas palabras de Elijah y emprendió marcha hacía la casa, la puerta estaba abierta y entraron sin siquiera dudarlo. Hayley se fijó en los alrededores que parecía que el lugar podría derrumbarse en cualquier instante pero se sentía el olor de varios. Caminó por el vestíbulo siguiendo su instinto que cada vez se sentía el vínculo más fuerte, todo lo llevó a una puerta que la abrió con una patada para ver una niña de espaldas jugando con un muñeca. La niña estaba más grande de lo que recordaba, traía el cabello más corto hasta el hombro, se acercó despacio hacía ella debido a que no volteaba pero Hayley sentía como sus ojos se llenaban de lágrimas, estaba ahí después de todo. Se acercó con cuidado para agacharse para quedar frente suyo pero Hope seguía sin voltear.  —¿Hope?— Preguntó su nombre, levantó su vista hacía Elijah buscando ayuda y colocó su mano sobre el hombro de la niña que fue cuando se atrevió a verla pero los ojos de ella se mostraron dudosos para verla a ella y después se volteó a ver a Elijah para regresar a Hayley. —¿Quién eres? ¿Quienes son?— Preguntó, lo que sintió como un hueco en el corazón pero trató de contenerse de que su propia hija no los reconocía. No veía más esa luz que siempre tenía en sus ojos, lo dulce y tierna, esa alegría, se arrodilló para quedarse a su lado aunque no sabían cuanto tiempo tenían.  

 —S-Soy Hayley, soy tu mamá. El es Elijah, es tu tío pero siempre lo consideraste como tu papá, papá Elías… — No podía hablar menos cuando vio el rostro de la niña que mostraba enojo.  
 —  ¡Mientes, mi mamá me abandonó!— Gritó la niña y se volteó, con un solo movimiento de la mano empujó a ambos sacándolos de del cuarto dejando que cayeran del primer piso hasta el piso antes de que la puerta se volviera a cerrar. 

Hayley no había podido reaccionar cuando ambos habían caído, el rostro de la híbrida sangraba pero se regeneraba lentamente. Se levantó lo más rápido que había podido para subir a velocidad vampirica de nuevo al cuarto pero esta vez la puerta estaba cerrada, comenzó a golpear o intentar tirarle pero no podía. La híbrida estaba desesperada, encontrar a la bruja o si no estaba o había alguien más había pasado a segundo plano, se sentía destrozada que su hija creyera que la había abandonado pero su cuerpo cayó de rodillas llorando. —Hope, soy tu mamá y jamás te abandoné, te apartaron de mí. Llevamos todo este tiempo buscándote. Te sacaremos de aquí, formaremos esa familia que siempre quisiste, seremos felices. Por siempre y para siempre, ¿Recuerdas?— Esa promesa siempre se la había enseñado, era una Mikaelson, estaba en ella. Soltó un sollozo pero volteó hacía una puerta que se abrió para ver una sombra y se levantó, su mirada cambió mostrando sus colmillos cuando varios vampiros y brujas se acercaron. No dudo en pelear, matando a cada una que estaba a su paso. La híbrida quedo llena de sangre, espalda con espalda con el original. —Tenemos que sacarla de aquí— Volvió a ver la sombra al final del pasillo pero su vista se desvió cuando escuchó una voz que reconoció enseguida con el rechinido de una puerta viaja abriendo.

—¿Mamá? ¿Papá?—  se escuchó la voz de Hope.