bigoriginal
Like old times

Elijah escrutó a Hope, parecía una niña distinta a la que había visto hacía apenas unos segundos, como si la gran aura, extraña y distinta, al fin se hubiese ido, ¿acaso habían visto a Hope o sólo a un espejismo de ella? Su mirada no pudo más de lo que quisiera sobre el cuerpo de la que consideraba su hija. La casa, en cambio, parecía oscura y lúgubre, alejada de sonidos humanos, más que los sonidos del viento sobre las ventanas. Mikaelson podía sentir esa magia que los envolvía, como una gran burbuja albergando los cuerpos. Rozó el cabello de la menor durante unos segundos, hasta que Hope se unió a su madre. Elijah en cambio, se quedó en su sitio, podía sentir que sus piernas se pegaran al suelo, que su cuerpo se engarrotaba y sus articulaciones detenían, como si fuese la presa principal de ese lugar. Desde que pasaron por la puerta, ambos se enteraron que la trampa los atraparía, pero sacar a Hope sería su prioridad. Siempre sería así. —No hay tiempo para réplicas, llevátela —exigió el original, sin confesar lo que estaba apoderándose de su cuerpo, era mejor guardar silencio a lo que no podía solucionarse, no ahora—. Te amo —pronunció el hombre, con tal vehemencia, acariciando el cabello y las mejillas de la híbrida, parecía una despedida, aunque deseara que no lo fuera. Cuando ella se alejó, atisbó a Hope, con los ojos claros y verdaderamente despiertos, como si al fin se diese cuenta de lo que estaba ocurriendo. Asintió con la cabeza, alentándola a que siguiera a su madre. Tenían que salir de aquí, mientras él se esforzaba por mover los pies hacia el interior, adentrándose a la boca de la trampa. Los vampiros y brujas lo acorralaron, el hombre arrancó gargantas, partió varios cráneos, pero sentía como si la sangre en su interior se desvaneciera. El hambre vino a él de golpe, y la estaca en su espalda dio fin a su consciencia.

“Hijo mío, es un gusto volver a verte.” Pronunció Esther, pasando su mano por el borde de su cara. Esto sería sólo el principio hacia todos sus planes. Indicó a sus compinches que lo levantarán para colocarlo en la mazmorra que había preparado. Traería los demonios, los miedos y el sufrimiento del vampiro. Elijah Mikaelson dejaría de ser lo había sido por siglos.