Los meses se hicieron presente pero la ausencia y el dolor no había disminuido. Jamás podrían volver a tener la vida que tuvieron antes de que Elijah llegará a sus vidas. No solamente Hayley se mostraba deprimida, también se notaba en Hope. La niña había cambiado mucho desde su regresó, casi no hablaba o comía. No mostraba una sonrisa y se mantenía apartada, por más que Hayley trataba de no mostrar que le había afectado lo de Elijah también le preocupaba Hope. No había regresado a trabajar, Klaus les brindaba el dinero que necesitaban y de vez en cuando iba a visitar a Hope, incluida Rebekah pero la niña los rechazaba, como si ni siquiera los conociera. Los hermanos jamás dejaron de buscar la pista de Elijah de como poder sacarlo de esa casa con ayuda de Davina pero hasta la fecha no obtenían resultado. Hace ya varios días Hayley había recibido una llamada de la Directora del colegio anunciando que se había peleado con otra niña, actuaba igual o inclusive peor que en casa por lo que ese día le dio permiso de no ir. Estaban sentadas en la sala mirando una película, Hope no tenía problemas para controlar más la magia pero era tanta que muchas veces se veía forzada a usarla aunque fuera en lo más mínimo. —¿Quieres ir a dar una vuelta? Podemos ir al parque— Propuso, la híbrida sonrió cuando la niña finalmente aceptó. Tomó solo su bolso antes de salir con Hope de la casa. —Pronto será tu cumpleaños, ¿Ya sabes que vas a querer?— Preguntó a la niña y como siempre su respuesta era encogerse de hombros, su luz angelical se había apagado. ¿Qué había pasado en ese lugar que Hope no le decía? Hayley se quedó callada hasta que llegaron, Hope se fue al columpió y se quedó ahí mientras que Hayley en una banca leyendo un libro cuando la niña se detuvo bruscamente volteando hacía los arboles que al parecer vio algo. Se levantó para querer acercarse, Hayley al notar que se alejaba cerró el libro sin apartar su vista de que es lo que la niña hacía.
Darkest time