Una mirada complice se dibujo en las facciones de Elijah y Hope, la menor soltó una pequeña risilla después. Desde hacía mucho tiempo, ambos parecían haber desarrollado cierta conexión desdea quel tiempo en el que habíane stado solos; y pese a que los alos ya habían menguado ese hecho, la conexión seguía en pie, y tal vez ninguno de los dos se había dado cuenta de ello. Recibió el regalo de parte de Hayley con un beso como correspondencía. Luego llegó su turno, así que se acercó a Hope para darle su primer regalo. Hacía tiempo que soñaba con un mundo más moderno, por lo que Elijah cedió al juego de mesa electrónico. Después se giró hacia Hayley, extrayendo el medallón de la elegante caja. El guardapelo se abrió, mostrando la fotografía que eran ahora.—Para que nunca vuelvas a perdernos—susurró, mostrándoselo.
No se quedó con el simple hecho de que Hope y Elijah tenían algo en mente pero seguía sus movimientos para poder descifrar aunque se habían vuelto bueno en eso. La híbrida finalmente espero a que la niña abriera aquel juguete escuchando el grito proveniente de ella. —Creo que ya la perdimos— Bromeó cuando la vio irse a jugar, siempre creyó que Rebekah es la que le daría aquel juego pero finalmente Elijah lo había hecho. Se quedó viendo aquella fotografía que se habían tomado el día de la boda por obligación de Rebekah, se veía la felicidad amplía en los tres y que habían conservado en los últimos meses. —Siempre los llevaré conmigo— Prometió, recogió su cabello para darle la espalda y que se lo colocará. Cuando finalizó se volteó rodeando sus brazos alrededor de su cuello abrazándolo. —Nunca imagine que seríamos una familia tan feliz, pero es lo que siempre soñé. Y tengo por fin conmigo a las dos personas que amo— susurró la híbrida en su oído.