Desde su regresó las cosas nunca habían sido iguales, en un comienzo creyó que se podría porque lograba ver a Elijah. Varios momentos habían compartido de nuevo como pareja y como familia pero conforme pasaron los meses la distancia se presentó cada día más. Hayley había hablado con Rebekah sobre el suceso pero ninguna había logrado descifrar que ocurría y la híbrida trataba de darle su espacio lo más que pudiera. Cada vez que deseaba hablar con él le era imposible porque se excusaba y lo respetaba pero le preocupaba también Hope, los primeros días de la llegada de Elijah volvió a ver esa alegría que se precedía en ella pero conforme Elijah se distanciaba, también lo volvía hacer Hope a pesar de que tenía el cachorro. Los últimos días había tratado de realizar una cena pero Hope se la pasaba todo el día encerrada en su habitación y Elijah afuera por lo que no coincidían. Cada vez que acudía al cuarto de Hope la niña fingía dormir, Hayley se quedaba ahí para “despertarla” y jugar un rato con ella, la lograba animar un poco pero no lograba algo duradero, ni siquiera cuando Klaus la visitaba o Rebekah venía.
Aquella mañana era sábado por lo que no tenía que llevar a Hope a su habitación, Hayley llevaba días sintiéndose mal, mareada y que perdía el equilibro, con dolor en todo el cuerpo lo cual no era normal para alguien que fuera híbrido pero no se lo había dicho a nadie, cuando consumía sangre comenzaba a sentir mejor pero ahora bebía mucho más de la cuenta, necesitaba dos o tres bolsas para soportar un par de horas. No se hubiera despertado si no sentía a Hope brincando en la cama para pedir su desayuno después de comer un chocolate pero Hayley solo se quejó cuando lo hizo y finalmente abriendo los ojos. Le molestaba el sol, el ruido, todo en realidad. Finalmente se fijó en Hope que se alegraba que estuviera sonriendo aunque fuera por eso pero piso mal y estuvo por caer pero Hayley se levantó a velocidad vampírica para sostenerla y evitar que cayera, la abrazo contra ella pero Hope se soltó para salir del cuarto corriendo. Hayley se fijó que de nueva cuenta que Elijah no estaba ahí, no sabía porque se sorprendía. Se levantó colocando su mano sobre la puerta para sostenerse. Comenzó a toser pero esta vez escupiendo sangre, ¿Qué diablos estaba ocurriendo? Corrió al baño y terminó escupiendo de nueva cuenta la sangre en el retrete. Se enjuago el rostro para ver como su rostro estaba mucho más pálido de lo normal. Su garganta le ardía, las venas resaltaban de su rostro, necesitaba sangre, todo su cuerpo se lo pedía. Hayley volvió a salir a velocidad vampirica para ir al sotano por una bolsa pero alguien bloqueo su paso estando ahí chocando con su cuerpo por el impulso. ¿Ni siquiera se había percatado de su presencia? Hayley se separó de él para fijarse en su vestimenta llena de sangre al igual que ella pero la diferencia era que esa sangre era de alguien más. —¿Elijah? ¿Qué ocurrió?— preguntó preocupada pero se sostuvo de nueva cuenta pero esta vez de él para no caer.