La bruja rodeó a Hayley, pronunciando palabras irreconocibles para Mikaelson. Sabía de latín, pero ella parecía entablar un lenguaje totalmente distinto. Hope a su lado se impacientaba, hasta el momento, Elijah había logrado mantener a raya ese instinto asesino que se apoderaba fácilmente de su mente para poner atención. Ese sentir en su interior, de manera muy profunda, al fin estaba apareciendo. ¿Acaso volvería a ser el hombre de antes? Aquel que amaba a Hayley más que a su propia vida, quien había jurado mantenerla a salvo de cualquier peligroso. El que prometió el día de su boda que que daría todo por ella.
Esa promesa sucedió como una ráfaga en su mente. Golpeó a la oscuridad, haciéndole girarse para cubrir su mente. No quería pensar en él, sino en Hayley. Estaba esforzándose. Hope lo atisbó asustada. No sabía aún cómo comunicarse con él, como si todos esos años que habían pasado juntos se hubiesen desvanecido en un parpadeo. Se acercó a él y le colocó la mano en el antebrazo. Con ello le devolvió a la realidad, para terminar de escuchar lo que decía la bruja sobre Hayley.
“No quiero que mamá sufra”, dijo Hope. Elijah la secundó. Se quitó los demonios de su mente para avanzar y colocarse a su lado. Mordió su muñeca y la acercó a los labios de Hayley, mientras trataba de pensar objetivamente para pensarlo: estaba embarazada. Jamás imaginó que podría estarlo. Era imposible. Aunque Hope también la fue. La idea de ser padre era como un sueño, pero no quería perder a Hayley en el proceso. El silencio que gobernó cada parte de la habitación fue rompido por la fuerte respiración de la bruja.— ¿Qué puedo hacer? Tiene que haber una solución distinta a elegir entre uno y otro—urgió el original, sin sentir cómo su sangre se deslizaba hacia afuera debido a la succión de los labios de la castaña—. Si tomara fuerza de un ser antiguo, fuerte y resistente, ¿podría funcionar?—Teorizó—. Si se apoyara de a magia de una criatura única, también. ¿Sería posible? Dígame. ¡Respóndame!—Exigió Mikaelson, despegándose para acercarse a la bruja para tomarla por los hombros. Quería una respuesta, porque nuevamente comenzaba a impacientarse, volviendo a ser esa oscura criatura que había construido las semanas anteriores.
Hayley trataba de luchar contra el dolor que sentía en el cuerpo pero sobre todo la inmensa sed que sentía, antes lograba contenerlo pero cada día se iba haciendo mucho más difícil a tal grado que ya no soportaba el dolor. La magia ayudó a que el dolor logrará disminuir aunque fuera un poco por lo que Hayley había dejado de quejarse, el dolor ea más soportable pero eso no significaba que hubiera disminuido pero sus ojos apenas se podían mantener abiertos sin estar consiente de lo que realmente ocurría con todo ese acontecimiento pero su vista se fijo en Hope, no sabía porque aún seguía ahí pero no quería que la viera de tal manera.
Hayley había estado por repelar de que se la llevará por lo que logró levantar un poco el rostro para ver a Elijah pero cuando sintió su mano en su rostro lo dudo un poco pero lo pedía, su mirada cambió por unos segundos mostrando las venas a su alrededor al sentir el olor de su sangre. El olor era distinto, causaba mucho más en ella que el deseo, un antojo, o un deseo que no podía explicar pero recargó su cuerpo en el cuerpo de Elijah quedando semi sentada y cuando se acercó terminó por beber de él. Ni siquiera se había percatado de que había una bruja ahí que era con que Elijah estaba hablando. Pero escuchaba poco de lo que hablaban aunque no entendía, Hayley seguía bebiendo del original, mucho más de lo que debía pero por alguna extraña razón su sangre lograba satisfacerla, no sentía el rechazo de su cuerpo. —¿Elegir uno y el otro?—interrumpió, queriendo pedir una explicación de que era lo que ocurría. Pero miro a Elijah para exigir una explicación aunque llevó una mano a su garganta. —Tu sangre…— susurró, su sangre había logrado tranquilizar la sed que tenía pero ¿Por qué? No lo entendía, pero tenía una sensación extraña. Hayley simplemente volteó al notar como Elijah se levantaba agresivamente pero se levantó para detenerlo. —Elijah, basta. ¿Quién es ella?— Lo último que recordaba era que habían discutido los dos. Levantó su vista hacía la mujer pero después fue a Hope que corrió a los brazos de Hayley asustada. Hayley salió de ahí con ella depositado un beso en su frente y le explicó que todo estaba bien pero Hope le pidió que no la excluyera, menos que tendría un hermano. Hayley se sorprendió al escucharla y volteó hacía donde estaban la bruja y Elijah cuando la escuchó recitar un hechizo. La bruja no tuvo más remedio que acceder a vincularlos, más al notar que la sangre de Elijah le había ayudado. Se acercó a Elijah para tomar su mano y pincharla pero Hayley se quejó cuando sintió lo mismo porque la tomó desprevenida. —¿Qué diablos es lo que esta pasando?— exigió saber volviendo a entrar, Hope se quedó detrás de ella.