El tiempo siempre había sido una excusa para no darse cuenta de que lo que los alrededores abarcaban. Sí de algo estaba segura la castaña es que no tenía noción del tiempo que había pasado pero lo que sí es que no todo sería felicidad por más que quisiera. Desde su llegada con ellos y esa salida de Hope las cosas habían cambiado, sobre todo porque Hope ya sabía casi toda la verdad. Por petición de la propia Hope la loba ya no iba a trabajar, se la pasaba con ella la mayor parte del tiempo y aunque muy pocas veces salían se sentía bien, como una familia que eran. La loba seguía temiendo que en cualquier momento aparecía Klaus y le quisiera quitar a su hija o volviera alejar a Elijah de sus vidas, el solo volverlo a tener con ella le había hecho sentirse por completo llena y darse cuenta de la falta que le había provocado.
Elijah llevaba varios días que había salido pero no le había dado las razones, pero solo le quedaron claras sus palabras de que volvería pronto y sí sucedía algo le hablará, a pesar de todo le extrañaba y sabía que Hope también pero esos días le habían hecho volver a recordar todos los años que habían estado ellas dos juntas.
Tenía unos minutos que había llegado con Hope de la escuela, la había ido personalmente a recoger pero no vio a la niña debido a que se fue a encerrar a su cuarto. Entró a la cocina sirviéndose un vaso de agua y se recargó en la barra, escuchaba con claridad las pisadas de Hope pero específicamente no bajaron por lo que se precipito a saber que fue a su habitación a lo que una leve sonrisa se dibujó en su rostro, sin embargo, prefirió no decir nada o hacer y tomar el vaso de agua.
Se quedo mirando en el refrigerado que encontraba ya que no tenía ganas cocinar. —No es de mi agrado— Comentó al sacar un plato. —Ayer comimos esto— sacó otro y volví a sacar otro terminando solo eligiendo un poco de pollo con una sopa de fideos y ensalada, definitivamente tenía que ir de compras mañana cuando Hope fuera a la escuela. Lo único que hizo fue recalentado y colocó la mesa para dos personas, paso a servir la comida y subió las escaleras para buscar a Hope pero paso a su habitación abriendo las ventanas para que se pudiera ventilar, estaba haciendo mucho calor. Salió de ahí y se dirigió al cuarto de Hope que la vio mirandose al espejo. —¿Sucede algo, amor?— Hayley no se molesto en absoluto que se hubiera puesto ese vestido pero entendió que miraba la marca pero prefirió no decir nada, realmente hacía mucho calor. Le hizo una señal para que bajará con ella las escaleras pero no tuvo que decir nada, había visto a Hope salir corriendo y es que se escuchó la puerta abrir. La mujer iba unos pasos detrás de ella y al bajar las escaleras se encontró de nuevo con él, le hizo sonreír muy amplió el volverlo a ver pero vio alguien detrás que fue lo que más llamó su atención, Rebekah. ¿Cómo? ¿Qué hacía ahí? Volteó su mirada hacía Elijah esperando una respuesta, solo con la mirada ya que Hope exigía toda la atención y lo entendía.
Para Hope las cosas se habían vuelto mejor, sus sueños se habían cumplido al momento que Elijah había llegado. No le importaba del todo sí su madre era lobo o sí Elías fuera un vampiro, tenía la familia que había tenido y sobre todo su madre ya estaba con ella en casa. La niña ya se había acostumbrado a la escuela y hecho nuevos amigos, por el momento eran una familia como cualquier otra y no sabían cuando llegaría a dudar eso pero esperaban que fuera por mucho tiempo.
Hope subió corriendo a su cuarto, era una rutina que ya tenía por lo que más que nada paso a dejar su mochila. Llegar de la escuela, quitarse el uniforme, comer, hacer tarea y pintar con Elijah u otra actividad con su madre. Se había puesto un vestido de tirantes porque tenía mucho calor pero como estaban en casa no había problema, no entendía porque su mamá le pedía que ocultará una marca de nacimiento que tenía ya que ella también la tenía. La miro un momento por el espejo pero no dijo nada, lo único que pensaba era que significaba ello que se notaba cada vez más y no creía que solo fuera una marca de nacimiento, tenía una especie de media luna. Sus pensamiento se fueron interrumpidos al escuchar pasos y ver a su madre por el espejo que se acercaba. —No es nada, ¿Cuándo llega papá?— Quería ver a Elijah, a pesar de que tenía días que no estaba tenía ganas de verlo.
Parecía como si hubieran escuchado a la niña porque se escuchó un ruido de la puerta, la niña bajo corriendo a gran velocidad para ir directo para ver a Elijah en la puerta. Se lanzó hacía él para abrazarlo con fuerza. —¡Papi Elías! ¡Te extrañé!— Había dado un pequeño brinco para que la cargará, una vez que estuvo en sus brazos se asumo por detrás de su hombro al ver una cabellera rubia, se le hizo conocida pero no dijo nada, era penosa por lo que se volteo escondiéndose en pecho y lo abrazo de nuevo.